EL CALENTAMIENTO GLOBAL
¿Nos hemos pasado nuestra fecha de vencimiento

Comúnmente, algunas de las más importantes noticias provienen de diarios locales, historias que no siguen la cadena de los cables de noticias, de los grandes diarios o de las redes de noticias nocturnas. Podrían ser noticias que a primera vista no parecieran tener un impacto nacional o internacional. Un segundo vistazo y una buena memoria pueden revelar que el impacto podría bien ser significativo.
El otro día un lector nos envió un link a un artículo que encontró en otro sitio de noticias alternativas: Malas noticias – nos hemos pasado de la fecha de nuestra extinción.
Desde que hemos seguido la misma historia cuando salió a la luz por primera vez, pensamos “¡Sí! ¡Recuerdo!”. Después de todo, con todo lo que se habla del calentamiento global, sirvió para recordar a los lectores que los niveles de CO2 causados por el hombre no es la causa de todo lo que está pasando en el mundo hoy en día.
Mas tarde, tuvimos una conversación aquí en SOTT Central [Notade Señales: Signs Of The Times], acerca de este artículo y como se relaciona con un libro que actualmente nos estamos pasando: The Cycle of Cosmic Catastrophes: Flood, Fire, and Famine in the History of Civilization [NdT: "Los Ciclos de Catástrofes Cósmicas: Sangre, Fuego y Hambre en la Historia de Civilización], por Richard Firestone, Allen West y Simon Warwick-Smith. El libro trata sobre el “Evento” que tuvo lugar hace unos 12,000 años y que se recuerda en mitos y varias leyendas como La Caída de Atlántida o el Diluvio de Noé.
Platón describe la destrucción que ocurrió en un día y una noche, y la Biblia recopila historias de lluvias torrenciales y una inmensa inundación en la cual la mayoría de la vida en la Tierra desapareció. También existe una gran cantidad de literatura Nativa Americana acerca de incendios cataclísmicos globales, seguidos por inundaciones y lluvias mortales. Al menos cincuenta culturas diferentes alrededor del mundo han descrito versiones de esta historia, y el físico Firestone, en conjunto con sus co-autores geólogos, han realizado este libro, basado en cuantiosa evidencia científica, describiendo una cadena cósmica de eventos que ellos creen culminó con la catástrofe global de hace 12,000 años. Ellos creen que el Evento fue disparado por una cercana Supernova que tuvo lugar hace 41,000 años.
Los lectores frecuentes de SOTT están familiarizados con mi sitio web de Cassiopaea y el experimento de comunicación superluminal que comencé por el año 1992 y que finalmente dió sus frutos en 1994, el día en que fragmentos del Cometa Shoemaker Levy comenzó a impactar sobre el planeta Júpiter. Resulta divertídamente sincrónico saber que uno de los temas recurrentes en la información Cassiopaeana es la destrucción planetaria, causada por un grupo cometario que posee un ciclo a través del sistema solar de 3,600 años, como consecuencia de la órbita de la Compañera Gemela de nuestro Sol, un Sol Gemelo más pequeño y oscuro. Tal como sucede, Firestone, West y Warwick-Smith, también hablan acerca de un bombardeo de la Tierra por, literalmente, miles de asteroides, cometas u otros desechos, aunque lo atribuyen a la supernova que aconteció hace unos 28 o 29 mil años antes; ese es el tiempo que le tomó a la supernova (junto con los desechos que golpeó en la nube de Oort) llegar a la Tierra.

©NASA
Fragmentos del cometa Shoemaker-Levy golpeando Júpiter
Con la idea de que existe un ciclo de Bombardeos Cometarios, naturalmente hemos estado alerta del hecho que en los últimos años hemos notado un incremento notable de evidencia, la cual apunta a que esta teoría sería la correcta. La evidencia incluye el fantástico incremento del número de “lunas” de Júpiter que han sido recientemente descubiertas, así como también el incremento en la frecuencia de los cometas en los últimos años, en conjunto con el asombroso número de meteoritos y bolas de fuego ingresando en la atmósfera y cayendo sobre la Tierra. En algunos casos, estos eventos han causado daño a personas y a propiedades, incluyendo muertes en un caso reciente que ya comentaremos...
De todas maneras, para volver a nuestra conversación acerca de la humanidad pasándose de la “fecha de extinción”, he dicho que, cualquiera con ojos y orejas y un poco de conocimiento científico, puede ver a su alrededor y darse cuenta que algo “está pasando”. Está en las noticias todos los días, solo tienes que buscar (o leer SOTT: nosotros hacemos la búsqueda por ti). El problema es, por supuesto, que las masas están tan distraídas por las preocupaciones de todos los días (muchas de las cuales son muy preocupantes, especialmente la amenaza de guerra nuclear por parte de G.W. Bush y los Siocons), que la mayoría no tiene idea que probablemente no tiene que preocuparse por el calentamiento global. (Que diga que la gente no debería preocuparse por el calentamiento global, no quiere decir que no tengan que ¡¡¡preocuparse!!!). La evidencia que poseemos hoy en día nos ayuda a darnos cuenta que la historia de Noé no tiene nada de mágica. La Biblia nos dice que Dios le dijo a Noé que algo pasaba, algo se acercaba, y que debía construir un arca y que ello le permitiría a él y a su familia sobrevivir. Pero obviamente, hoy por hoy, realmente no necesitamos a Dios para que nos diga que algo desagradable se aproxima. Y probablemente Noé tampoco lo haya necesitado.
Luego, por supuesto, me di cuenta que fueron los C’s (Cassiopaeos) que me habían dicho acerca de este ciclo de Desastres Cometarios. Pensé por un momento y dije, “bueno, parcialmente”. He escrito sobre todo esto en mi libro “El Síndrome de Noé” en 1985, mucho antes de que los C’s se dieran a conocer. (Este libro nunca fue publicado, pero mucho de él ha sido incorporado en “La Historia Secreta”). En aquel entonces había partido de una pregunta puramente metafísica: “¿Sucederá algún día el fin del mundo como lo describe la Biblia?, y si es así, ¿que significa?”. Fue esa pregunta la que me llevó a un profundo estudio de la Biblia, la cual me llevo a la conclusión de que la destrucción descrita en el libro de la Revelación fue casi idéntica a lo descrito en la historia del Éxodo, así que pasara lo que pasó, fue predicho que sucedería nuevamente. No fue hasta que leí Worlds in Collision de Velikovsky, que entendí que esa debía ser la forma correcta de encarar la cuestión del bombardeo de la Tierra por rocas y bólidos del espacio. Velikovsky lo atribuyó a un errante planeta Venus que ingresó a la carrera en nuestro sistema solar, tal cual como Firestone lo atribuye a la Supernova de hace 41,000 años. Aunque, el racimo de Cometas Cíclicos, explicado mediante la relación con un Sol Compañero, encaja mejor con toda la información, aunque una supernova bien podría ser la “recién llegada” al sistema solar.
Leer a Velikovsky cambió el gusto de mi investigación desde lo metafísico hacia lo científico, y el resultado fue “El Síndrome de Noé”. En cualquier caso, lo que está perfectamente claro es que la historia de Noé y la historia de la Atlántida son apócrifas: muchos pequeños grupos de personas sobrevivieron al suceso de hace 12,000 años, aquí y allí, y muchos pudieron haber sobrevivido porque sabían que algo se venía, leyeron las señales. Luego, en sus historias y leyendas sus descendentes describieron la sobrevivencia gracias a la intervención de sus particulares deidades, con el objetivo de darle a esa deidad más autoridad. El fondo de la cuestión es: cualquiera puede ser un Noé hoy en día, si están informados y prestan especial atención a lo que está sucediendo.
Volviendo al artículo que comenzó la discusión: Malas Noticias – Nos hemos pasado de nuestra “fecha de extinción”:
Algunos dicen que el mundo terminará en llamas, otros dicen helado, escribió Robert Frost. Pero cualquiera que sea nuestro destino, ya está retrasado.
Luego de analizar la erradicación de millones de especies antiguas, los científicos han encontrado que una extinción en masa sucederá en cualquier momento.
Su investigación ha mostrado que cada 62 millones de años, más o menos 3 millones de años, las criaturas son borradas de la superficie del planeta en cantidades masivas. Lo que es peor, los científicos no tienen idea del
por qué.
“No hay duda acerca de la existencia de este ciclo de extinciones en masa cada 62 millones de años. Es muy, muy claro por el análisis de los restos fósiles”, según el Profesor James Kirchner, de la Universidad de California. “Desafortunadamente, estamos totalmente perdidos acerca de su causa”.
Esta parte del artículo es un tanto insincera. Es bien sabido que existen otras extinciones mayores y que ¡el ciclo no SÓLO es cada 62 millones de años!. También existen fuertes señales de un ciclo de extinción cada 26 millones de años. Los diferentes números estimativos sobre las mayores extinciones masivas de los últimos 540 millones de años, se deben principalmente a la elección del investigador individual en llamar “mayor” a un evento de extinción, así como también, el conjunto de informaciones que selecciona como mediciones determinantes [...]. Así entonces, la información acerca del ciclo de 62 millones de años proviene principalmente de evidencia sobre restos de fósiles marinos.
El informe, publicado en la última revista Nature, fue realizado por el Profesor Richard Muller y Robert Rohde también del campus Berkeley. Han estudiado las desapariciones de miles de especies marinas (cuyos fósiles se conservan mejor que las especies terrestres) de los últimos 500 millones de años.
Sus resultados fueron completamente inesperados. Se supo que las extinciones en masa han ocurrido en el pasado. Durante la extinción del período Permiano, hace 250 millones de años, más del 70 por ciento de todas las especies fueron eliminadas. Pero la mayor parte de la investigación sugirió que ésto estuvo relacionado a colisiones de asteroides o otros eventos aleatorios.
Pero Muller y Rohde descubrieron que, lejos de ser impredecible, las extinciones masivas ocurren cada 62 millones de años, un patrón que es “shockeante e imponente”, de acuerdo a Kirchner.
¿Pero que cosa es la responsable? Aquí, los investigadores están en problemas. Han considerado el paso del sistema solar, a través de nubes de gas que permean la galaxia. Estas nubes podrían disparar desastres climáticos. Sin embargo, no se conoce ningún mecanismo para explicar porque el pasaje podría ocurrir cada 62 millones de años.
Alternativamente, el Sol podría poseer una estrella compañera aún no descubierta. La cual podría acercarse al Sol cada 62 millones de años, movilizando cometas fuera del sistema solar y propulsándolos hacia la Tierra. Tal compañera del Sol nunca ha sido observada, sin embargo, y en cualquier caso una órbita tan extensa sería inestable, dijo Muller. O quizás algún tipo de ciclo geofísico interno, dispara una actividad volcánica masiva cada 62 millones de años, dijeron Muller y Rohde. Como consecuencia, cenizas rodearían el planeta llevándolo a un brusco descenso de las temperaturas que congelarían a la mayoría de las criaturas hasta la muerte.
Desafortunadamente, los científicos no conocen de tal ciclo geológico.
"Hemos intentado todo lo que podíamos para encontrar una explicación a estos extraños ciclos de biodiversidad y extinción” dijo Muller. “Hasta ahora hemos fallado. Y sí, estamos cerca de uno pronto, pero todavía no entraría en pánico”.
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@s/a ¿Viniendo hacia aquí? |
Bueno, tienen un problema, ¿no es cierto?. Piensan que se viene y, basado en leyendas antiguas, sucede muy rápido y casi sin aviso.
Las clásicas “Cinco Grandes” extinciones masivas identificadas por Raup y Sepkoski en 1982 (interesantemente, en la misma época en la que yo había comenzado a preguntar por el Fin del Mundo, como se profetizaba en las Revelaciones, culminando en el “Síndrome de Noé” ¡en 1985!) son aceptadas extensamente como las más significativas.
Ellas son:
El período Ordovícico (alrededor de 438 millones de años atrás) – 100 familias extintas. Más de la mitad de las especies de Briozoarios y Braquiópodos extintas.
78 millones de años después:
El período Devoniano (360 millones de años) - 30% de las familias animales extintas.
106 millones de años después:
Al final del período Permiano (245m de años) – Los Trilobitos se extinguieron. También el 50% de las familias animales, 95% de todas las especies marinas, y especies de árboles.
37 millones de años después:
El período Triásico (208m de años) - 35% de todas las familias animales murieron. La gran mayoría de las familias de dinosaurios se extinguieron y también la mayor parte de los Sinápsidos (a excepción de los mamíferos).
143 millones de años después:
En el Cretáceo-Terciario (K-T) (alrededor de 65m de años) – cerca de la mitad de todas las formas de vida perecieron, incluyendo a los dinosaurios, pterosaurios, plesiosaurios, mosasauros, moluscos fósiles, grandes familias de peces, almejas, caracoles, esponjas, y muchas otras.